Cueste lo que cueste
Yo quería con el corazón,
no le hacía caso a mi cabeza.
Acepté problemas y pobrezas
creyendo ciegamente en sus promesas.
No le deseo a nadie mi experiencia,
usada, abandonada y dando penas.
Se fue con mi inocencia en la maleta,
la ambición ahora es mi consejera.
Cueste lo que cueste, me levantaré,
hoy sé que valgo mucho y ahora cobraré
castillos, dinero, apellido,
yo hago mi propio destino.
Cueste lo que cueste, me dominaré,
y todo lo que quiera, lo voy a tener.
Ni gratis, prestado, ni fiado,
lo quiero todo de contado.
Pues de que llore yo a que llore otro,
pues que llore el mundo.
Lo mismo cuesta enamorarse
de un pobre, de un feo, que de alguien bien rico.
La diferencia es que, si el hambre aprieta,
el amor por la ventana vuela.
Vuela, vuela lejos sin mirar atrás,
yo ya no le voy a llorar.
Cueste lo que cueste, me levantaré,
hoy sé que valgo mucho y ahora cobraré
castillos, dinero, apellido,
yo hago mi propio destino.
Cueste lo que cueste, me dominaré,
y todo lo que quiera, lo voy a tener.
Ni gratis, prestado, ni fiado,
lo quiero todo de contado.
Pues de que llore yo a que llore otro,
pues que llore el mundo.
Cueste lo que cueste, me levantaré,
hoy sé que valgo mucho y ahora cobraré
castillos, dinero, apellido,
yo hago mi propio destino.
Y cueste lo que cueste, me dominaré,
y todo lo que quiera, lo voy a tener.
Ni gratis, prestado, ni fiado,
lo quiero todo de contado.
Pues de que llore yo a que llore otro,
pues que llore el mundo.