Deje De Verlo
Deje De Verlo
Cuando dejo de mirarlo,
dejo de verlo.
Y cuando dejo de verlo,
dejo de desearlo
Y cuando dejo de desearlo,
empiezo a llenar el vacío
con ecos que no sacian,
con sombras que no sacian.
Pero nada, nada puede ocupar
el lugar del que respira dentro de mí.
Vuelvo a fijar mi mirada en ti.
Mi alma firme no se va a rendir.
No cambio el fuego por ceniza.
No cambio tu gloria por mentiras.
Solo tú puedes ser quien eres en mí.
Jesús.
Y yo regreso, regreso a ti.
Todo se ordena cuando miro al Cordero.
Mi alma se rinde cuando caigo primero
a los pies del que hale con ojos eternos donde toda targa pierde su poder.
Como María a tus pies, también yo caigo, pero me levanto.
Oh, ra, nia, nia, nia, nia, nia.
Oh. Oh. Oh. Oh
Los de la química.