Lo Que Yo Obedezco
Yo te prohíbo
que dejes cosas por mí.
No te permito
que te olvides de ti.
No te consiento
que aguantes ni un grito.
Cariño, no te permito
que no seas feliz.
No te consiento
el mirar a otro lado.
Ya no te acepto que me dejes
surfear el pasado.
No te tolero
y será un delito.
Cariño, no te permito
que me tengas que elegir
porque en esta casa
mi amor no hace falta.
Que te diga que el que manda
aquí soy yo.
Porque en esta casa
yo soy soberano.
Si me das tu mano, mi amor, lo
que yo te ofrezco,
que a mi lado siempre harás
lo que yo obedezco.
No te autorizo
a pedirme permiso
ni a que confundas
autoestima
y perdón.
No te consiento
que apagues tu brillo
y que tu estribillo
no se haga campeón.
Porque en esta casa
mi amor no hace falta.
Que te diga que el que manda
aquí soy yo.
Porque en esta casa
yo soy soberano.
Si me das tu mano, mi amor, lo que yo te
ofrezco,
que a mi lado siempre harás
lo que yo obedezco.
Tan solo dime si te juro que
podré volar.
Te prometo que por ti me sobra
el aire.
Solo con tu luz
encenderás
la inmensidad
de este amor que convertiremos
en arte.
Porque en esta casa,
mi amor, no hace falta.
Que te diga aquel que manda aquí
soy yo.
Que en esta casa
yo soy soberano hoy.
Si me das tu mano, mi amor, lo que yo te
ofrezco
es que en esta casa
la culpa y el miedo
son dos niños castigados
sin recreo.
Que en esta casa
yo soy soberano.
Me das tu mano,
mi amor, lo que yo te ofrezco,
que a mi lado siempre harás
lo que yo obedezco.