Al Final del Día
Se nos acabó el camino,
se nos fue secando el río,
y aunque le echamos mil ganas,
no duró nuestro cariño.
No hay culpables en la historia,
no te apunto con el dedo,
simplemente no jaló,
y aceptarlo es lo que puedo.
Al final del día,
te juro, no me arrepiento de nada.
Cada risa, cada beso,
cada pinche madrugada,
valieron toda la pena,
cada segundo contigo,
y eso me lo llevo conmigo.
Y solo espero que algún día,
cuando te llegue el recuerdo,
cuando pienses en nosotros,
no me guardes ni un "te quiero".
Solo espero y sonrías,
y te digas en voz baja:
"Ese pinche vato loco y amargado,
la neta sí me amaba".
Que te acuerdes de lo bueno
y que el tiempo borre el daño,
porque al final, mi reina,
te quise.
Y no sabes cuánto.
Yo sé que no fui perfecto,
con mi genio y mi locura,
pero te amé a mi manera,
con toda mi alma impura.
Y aunque ya no estés conmigo
y otro sane tu quebranto,
siempre serás la mujer
a la que quise tanto...
Y solo espero que algún día,
cuando te llegue el recuerdo,
cuando pienses en nosotros,
no me guardes ni un "te quiero".
Solo espero y sonrías,
y te digas en voz baja:
"Ese pinche vato loco y amargado,
la neta sí me amaba".
Que te acuerdes de lo bueno
y que el tiempo borre el daño,
porque al final, mi reina,
te quise.
Y no sabes cuánto...
(Este pinche vato loco...
pero te amo. ¡Ánimo!)